Abstinencia (part 2)

Por Hugo Martinez

Esta es la segunda parte del artículo titulado <<Abstinencia>>. Para leer la primera parte, haz clic aquí.

La abstinencia sexual hasta el matrimonio es el plan divino para guardar tu vida. Noten lo que dice 1ª de Tesalonicenses 4:4

<<Que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa>>.

Lo que está diciendo aquí Pablo a los de Tesalónica es: ustedes tienen que aprender cómo tener su propio cuerpo de modo responsable delante de Dios. Hay otro pasaje bíblico que quiero citarles porque es esencial aquí; se encuentra en 1ª de Corintios 6:18

<<Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca>>.

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que cuando tú participas en una relación sexual fuera de los límites de un matrimonio de amor y de pacto, tú estás pecando contra tu propio cuerpo. Alguien escribió una carta a Josh McDowell que apareció en su libro titulado <<¿Por qué esperar?>>, en esta carta ese hombre decía lo siguiente: <<Pecar en contra de tu cuerpo quiere decir que uno pierde el respeto por su cuerpo y por el cuerpo del otro con quién se acuesta. Una vez que uno pierde el respeto por su propio cuerpo, cada vez es más fácil ceder a la indulgencia (permiso para pecar) en relaciones sexuales promiscuas. Su actitud y práctica hace que este don divino se vuelva prácticamente como si fuera un apretón de manos>>.

Perder el respeto nos lleva a una noción torcida del amor y nuestra definición de amor se empieza a centrar en lo físico, uno queda atrapado en la ilusión engañosa de buscar amor en una relación sexual. Tenemos que aprender que las necesidades de seguridad, compromiso y unidad alcanzan niveles primordiales; estas necesidades no pueden ser suplidas por las necesidades de amor que da el mundo. Dios creó esas necesidades emocionales y esa es la razón por la cual una jovencita siente la necesidad de que la abrasen. De igual manera esa es la razón por la cual un joven tiene el deseo de estrechar en sus brazos a la persona que ama de una manera protectora y hacerle sentir lo mucho que la quiere.

Te preguntarás ¿De dónde salió todo eso? Sin duda, esas necesidades fueron creadas por Dios en nosotros, y fueron creadas para que sean suplidas en una relación personal. En una relación en la que hay confianza y existe la protección del compromiso mutuo, donde ambos van creciendo, no solo en su capacidad de relacionarse el uno con el otro sexualmente, sino también en sus vidas emocionales y espirituales. Siempre que se quita este aspecto del lazo matrimonial, la relación se pervierte hasta el extremo de producir problemas que le siguen por el resto de la vida.

Lo que yo quiero decirles a los jóvenes a través de este artículo es que Dios les ama y quiere lo mejor y solo lo mejor para sus vidas. Él no está diciendo que el sexo es malo o es sucio, está diciéndoles que Él lo creo para cierto tiempo y lugar en sus vidas. Si ustedes violan ese tiempo y lugar, se privarán del gozo que Dios quiere que tengan. Dios es muy bueno con nosotros. Él ha provisto el medio para darnos placer y unión total mediante el sexo, pero también nos ha dado límites dentro de los cuales disfrutar la plenitud de su don. Él nos ha dicho que esperemos hasta el matrimonio porque nos ama y quiere que tengamos vida en abundancia.

Cuando escogemos ignorar a Dios, nos abrimos por mano propia a todas las consecuencias que ya hemos mencionado. Dios se preocupa por la seguridad de sus vidas, Él no quiere que queden infectados por alguna enfermedad que los pueda marcar por el resto de sus vidas, o que les haga imposible tener hijos. Él quiere que conozcan la seguridad que acompaña a su plan divino.

No hay en lo absoluto sexo seguro fuera del matrimonio. Si alguien les dice lo contrario, les está mintiendo. Todo experto que ha estudiado este asunto sabe que los porcentajes de todas las medidas preventivas son tan bajos que causan vergüenza. NO HAY EN LO ABSOLUTO SEXO SEGURO FUERA DEL MATRIMONIO.

La facultad de medicina de la Universidad de Texas realizó un estudio minucioso de 11 casos de transmisión del VIH sida y su conclusión fue la siguiente: en lo que respecta a la transmisión del VIH sida, la única prevención real es no tener relaciones sexuales con alguien que tiene o pudiera tener sida. ¡No existe otra manera! Pruebas como estas nos confirman que no hay sexo seguro fuera de los límites del pacto matrimonial.

Por lo tanto, Un joven activo sexualmente, lo único que está haciendo es jugar a la ruleta rusa. Ya que toda persona que tengan relaciones sexuales con este joven estará exponiéndose a cada una de las otras personas con quien este individuo se haya acostado, ya que los gérmenes de cualquier infección que puedan tener, pasa a su cuerpo mediante el acto sexual.

Dios quiere protegerte de eso. Él no es un Dios cruel que está sentado allá en el cielo y que esté diciendo <<El sexo es divertido de modo que no pueden hacerlo>>. Dios no es así, Él sabe que solo hay una manera de protegerte de las enfermedades de transmisión sexual y es la abstinencia antes del matrimonio.

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